Jose Blas García Pérez. Con la tecnología de Blogger.

DETECCIÓN UNIVERSAL DE IDEAS PREVIAS

-


El conocimiento previo es un factor esencial a la hora de eliminar barreras para la representación de la información. La detección de ideas previas es una estrategia que todas las metodologías citan como necesaria ya que permite el "aprendizaje visible",




La detección de ideas previas es una estrategia que todas las metodologías citan como necesaria. No en vano se trata de una de las evidencias destacadas en la investigación del «aprendizaje visible», de Hattie, sobre «las cosas que funcionan en educación». Pero, cuando hacemos detección de ideas previas, ¿tenemos en cuenta a todo el alumnado?

También la evidencia práctica nos orienta a los docentes a la necesidad de planificar actividades que nos ayuden a detectar los conocimientos previos y, con ello, a «hacer visibles» las partes de la estructura cognitiva que nuestro alumnado tiene sobre un determinado conocimiento, en la que poder anclar, con ciertas garantías de solidez, nuevos conceptos o ideas. Por ello está comúnmente aceptado comenzar una nueva unidad de enseñanza/aprendizaje a través de la acción que llamamos «detección de ideas previas».

Desde la perspectiva de la educación inclusiva, el conocimiento previo es un factor esencial a la hora de la eliminación de barreras para la representación de la información, porque allana el camino a todos los estudiantes en los procesos de acceso hacia el aprendizaje, una acción que, desde la mirada del diseño universal para el aprendizaje (DUA), debe abordarse a través de múltiples formas de acción y expresión.

Obviamente no existe una estrategia única cuyo diseño pueda indagar y revelar ideas anteriores sobre un contenido compartibles para lo que podemos entender como un aprendizaje para todos. Sin embargo, sí hay una acción que debe ser común en todos ellos: tomar decisiones sobre el conocimiento, el proceso o la información «subyacente» al conocimiento previo que buscamos y al contenido posterior que precede.

La investigación indica para qué es necesaria la detección, pero no cómo llegar a las ideas previas del alumnado sobre cualquier conocimiento o información. Sería absurdo establecerlas sin la contextualización del alumnado.

Aun así, Héctor Ruíz, investigador de «cómo aprendemos», señala la evocación como la estrategia que más refuerza el aprendizaje; por lo tanto, utilizarla como estrategia para la detección de conocimientos previos puede ser un buena plan. Diseñar evocación es un reto más efectivo que «traer las ideas a la memoria», por ejemplo, realizando un examen, porque es en la acción competencial donde se recuerda el conocimiento que se ostenta para «hacer algo».

Así, una estrategia de estaciones de aprendizaje con narraciones inventadas o reales, mesas de debate, juegos de analogías, ruletas, bingos o puzles, visual thinking de lluvia de ideas, cocreación de mapas conceptuales, dramatización o «muralización» pueden ser excelentes activadores de ideas previas, determinantes para el acceso al aprendizaje profundo.
Este artículo ha sido publicado en 
Sección "En vos Alta": Editorial Graò

Puedes leerlo de manera gratuita AQUÍ 




PEDAGOGIA HOSPITALARIA. UNA NUEVA VUELTA DE TUERCA A SU VISIBILIZACIÓN

-
Comenzamos mañana una nueva edición del Kit Avanzado de Pedagogía Hospitalaria con el CEFIRE Educación Inclusiva deValencia, y me ha parecido un buen momento para ir compartiendo post, documentos , materiales y propuestas, en abierto, que hagan visible esta rama de la pedagogía, tan desconocida para tantos docentes, familiares y profesionales de la educación y la sanidad.



PEDAGOGÍA HOSPITALARIA 

Pedagogía Hospitalaria es esa parte de la pedagogía que ocupa un campo disciplinar y profesional en el que se estudia, investiga, reflexiona, experimenta e influye sobre la educación en sus múltiples configuraciones y modalidades de los niños, jóvenes y adultos que se encuentran en situación de enfermedad y no pueden asistir a un centro educativo normalizado durante ese periodo. 
Así, cuando hablamos de pedagogía hospitalaria es preciso centrarnos en una formación del sujeto enfermo que, obviamente, va más allá de la enseñanza de conocimientos específicos (a pesar que sea la razón de ser de las aulas o unidades pedagógicas hospitalarias), pues la pedagogía se convierte en un medio para la satisfacción de otras necesidades personales del individuo hospitalizado. 

Bien visto, la pedagogía hospitalaria es una disciplina que bebe de otras disciplinas : La pedagogía social, la educación especial, e incluso de la educación no formal e informal.
  • la primera porque no se da al interior de un contexto escolar sino que se da en el niño/a directamente y en su entorno hospitalario inmediato.
  • la segunda, porque es una pedagogía con vocación inclusiva, atiende a la diversidad y a las necesidades educativas especiales que surgen a partir de la enfermedad y la hospitalización derivada de esta.
  • la tercera porque según se intenta atenuar las desventajas educativas de los(as) niños(as) enfermos(as) y convalecientes, aprovechando esta situación dolorosa para transformarla en una experiencia de aprendizaje significativa para el aprendizaje, la salud y la vida.

OBJETIVOS DE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA 

Los objetivos quedan definidos por una triple vertiente, y se centran en:
  • Colaborar en la adaptación del niño(a), y su familia a la situación de hospitalización, proporcionando seguridad y minimizando los sentimientos de rechazo, depresión e incertidumbre;
  • Evitar los posibles retrasos curriculares y de otra índole, relacionados con el aprendizaje, convirtiendo la hospitalización en una oportunidad para mejorar sus habilidades cognitivas y desarrollar otro tipo de destrezas, como la resiliencia y el mantenimiento de una actitud positiva ante la adversidad
  • Ayudar al niño(a) y a su familia, a establecer vínculos afectivos con el hospital a partir de un espacio conocido y reconocible (un aula), durante su tiempo de permanencia, para informar y ayudar a aclarar sus dudas respecto al proceso personal y emocional que están viviendo, dando tanta importancia al apoyo emocional, afectivo, psicológico, educativo y relacional con el personal de la salud que los atiende como al de progresión curricular que establezca el puente de vuelta a las aulas.


AMPLIANDO LA MIRADA DE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA :AULA HOSPITALARIA EXTENDIDA

A este respecto, muchos autores y expertos complementan estos conceptos insistiendo a todo profesorado hospitalario que la existencia de la Pedagogía Hospitalaria no se debe centrar solamente en la Pedagogía y debe ampararse también en la medicina, la psicología, las ciencias sociales y en la interacción de agentes como la familia y profesionales sociales.

Esta propuesta proporciona una visión ampliada de Pedagogía Hospitalaria que propicia la formación integral de todo el alumnado (paciente) dentro de entornos específicos donde, por más adversos que parezcan, los procesos formativos ( desde esta mirada amplia) pueden continuar su curso.

De esta manera se puede decir que la pedagogía hospitalaria no se enmarca solamente como continuadora de los procesos educativos escolares sino que trasciende a lo formativo y entra de lleno en el terreno de lo educativo, siendo este aspecto a su vez aplicable en todos los ámbitos de la vida (hospital, casa, escuela...).

Con este paraguas conceptual, el Aula Hospitalaria se concibe más extensa que no solo el espacio físico de una sala-aula donde los/as niños/as, adolescentes y jóvenes encuentran un ambiente agradable y acorde a sus intereses, con material y estrategias adecuadas para la formación y su situación. Este espacio extendido se expande fuera del aula, y se entremezcla en las habitaciones, los pasillos, las salas de espera y demás espacios del hospital, transformándolo todo él en un espacio pedagógico integral. También se extiende hacia su aula ordinaria formando así, a través de una coordinación intensa y a través del uso de la tecnología, en una educación auténticamente inclusiva, en al que la presencia y acceso se multiplica, la participación se propicia y la promoción se consigue a través de la colaboración de todos los agentes implicados.

El aula hospitalaria deja de ser así ese lugar estático, y pasa a ser un espacio y una estrategia pedagógica abierta, dinámica e inclusiva, que involucra a niños/as, familiares, acompañantes y profesionales sanitarios.

Seta, Registro, Bosque, Tribu, Hongos, Hongos De Árbol

EDUCA LA TRIBU

Esta famosa expresión "ubuntú" ajusta perfectamente al ámbito que nos ocupa: para educar en el hospital también se necesita a la tribu.

Por ello es preciso crear vínculos entre la familia, los profesionales de la educación hospitalaria, el personal del área de la salud y los/as mismos/as niños/as hospitalizados/as para propiciar el mejor beneficio posible para el desarrollo integral de estos/as. Una buena relación e integración de equipos influye, sin duda, de manera directa en la salud tanto física como emocional. Así que educar y sanar no es posible hacerlo solamente desde las cuatro paredes que encierran el aula.

Así, las relaciones de coordinación con los diferentes Servicios Sanitarios ( incluso los no sanitarios como cocinas, equipos de reciclaje medioambiental etc), con las asociaciones ( de pacientes, de familiares, de enfermos...) y con los equipos directivos de los diferentes hospitales.... también es necesaria para llevar a cabo los fines que nos proponemos.

DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO


Las Naciones Unidas proclamaron en 1959 los derechos fundamentales del niño, entre los cuales en sus artículos 24, 25 y 26 hacen referencia a la salud como derecho fundamental de los niños en los cuales se expresa: “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud"
El niño, físicamente, mentalmente o socialmente, debe recibir el tratamiento, la educación y los cuidados especiales que requieren su estado o su situación.
A pesar que a educación hospitalaria es un servicio colaborado por las Consejerías de Educación cada vez más, en los diferentes países, son las propias instituciones sanitarias las interesadas en en asumir los servicios educativos como propios, desarrollando proyecto de creación y montaje del Aulas Hospitalarias en las salas de nefrología, oncología, quemados, pediatría general, aislados, urgencias y cuidados especiales, a veces, liderados por fundaciones externas (derivadas de productos farmacéuticos o como la Fundación Ronald McDonald, el laboratorio GlaxoSmithLlINE, o la marca Dolex) manejando programas de atención hospitalaria muy próximos a la pedagogía social.

6 RESALTADOS SOBRE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA , A MODO DE CONCLUSIÓN 


La importancia de la Pedagogía Hospitalaria reside en su reivindicación sobre los derechos de los/as niños/as a continuar sus procesos formativos.
Dirige y centra su mirada en el alumnado-paciente , al que se acompaña el tiempo de hospitalización y tiene en cuenta sus intereses, desarrollando propuestas contextualizadas y reconociéndolo como actor principal dentro de dicho proceso.
Propicia no solo un cambio en sus estados de ánimo y comportamiento sino que además se trasciende en busca de consolidar procesos de formación en los cuales se den nuevas formas de pensar a la vez que se desarrolla conocimiento, teniendo en cuenta que la formación es un proceso continuo que traspasa las barreras de cualquier contexto.
Acompaña no sólo el proceso de formación, sino los procesos de la enfermedad y la recuperación, ya que se contribuye al bienestar de los niños/as, desde lo educativo y lo pedagógico, ayudando a la motivación por el conocimiento, el aprendizaje y promoviendo las interacciones sociales, creando así un espacio para el encuentro y la comunicación;
Trabaja desde una mirada sistémica que incluye el trabajo conjunto con acompañantes y profesionales del área de la salud.
De acuerdo a los tiempos que corren, propicia una educación inclusiva, donde la presencia, participación y progreso del alumnado es la bandera que nos guía.




CONTINUAR LEYENDO >>

Motivación: clave para un aprendizaje activo y profundo

-

No hay aprendizaje duradero y profundo sin motivación. Tampoco podemos aprender sin la memoria. Aprender es memorizar. Cada vez tenemos más evidencias de que las emociones regulan los aprendizajes, que tienen influencia directa tanto en los procesos cognitivos como en funciones ejecutivas de autorregulación. Solo se aprende aquello que se desea aprender, aquello que se ama.













Este artículo ha sido publicado originariamente en
Revista Padres y Maestros. Publicada: 2022-03-09
Núm. 389 (2022): Neuroeducación

Hace unos días, una alumna de 12 años me comentaba al finalizar la última clase de la mañana: “Profe, se me ha hecho muy corta la clase de matemáticas. Siempre se me hacen cortas”. Durante el camino en el tranvía cuando volvía a casa, me he puesto en “modo metacognición” (vicios de maestro) y he analizado el proceso que habíamos seguido para sacar conclusiones del por qué me había dicho mi alumna esa frase que me había dibujado en la cara una sonrisa. Una rutina de pensamiento sencilla:

“¿Cómo comenzó la clase?” “¿Qué hemos hecho durante su desarrollo y cómo ha finalizado?” “¿Qué he aprendido?”

A pesar de que la neurociencia es una disciplina relativamente reciente, ya se poseen conocimientos del funciona miento del cerebro más que suficientes para trasladarlos, con cierto criterio, a acciones pedagógicas.
En realidad, siempre hemos sabido que la sorpresa, la curiosidad o la emoción son esenciales para aprender y que, por lo tanto, son claves para poder enseñar: enseñar y aprender; dos caras de una misma moneda que no siempre coinciden en el espacio ni en el tiempo.
Todos los que estamos a pie de aula sabemos que es infalible emocionar con un cuento, hacer un chiste en un momento clave en el desarrollo de tu clase o generar curiosidad y motivación con un pequeño reto. No son acciones “frikis”, sino todo lo contrario: se trata de actividades mediadoras y facilitadoras de aprendizajes porque ayudan a encontrar y mantener la constancia necesaria para construir conocimiento.
Parece que la experiencia misma (como evidencia para realizar una hipó tesis de investigación) nos dice que es necesario “alimentar con recompensas nuestro cerebro” para continuar motivado con la tarea. Nadie quiere hacer aquello en lo que no sienta que puede obtener la recompensa del éxito. Es una cuestión de placer-displacer.
Hay un eterno debate sobre si la motivación para aprender llega de forma intrínseca o extrínseca a los escolares. La respuesta es sencilla: en la escuela tenemos el papel de, a través de la motivación extrínseca, generar motivación intrínseca. Si no es así, incluso el alumnado que trae motivación intrínseca de casa puede llegar a perderla.
Hace unos días me contaba mi amigo Antonio una escena cotidiana del momento de ir a la escuela. Su hijo de siete años, ante el llanto de su hermana pequeña porque todos se van al cole y ella se queda en casa, le dice: “no llores hoy por no ir a la escuela, pues en cuanto vayas te arrepentirás de haber llorado por querer ir”.
Hay varios elementos que “técnica mente” movilizan el interés por aprender, como por ejemplo acciones de premio castigo, aprobado-suspenso, felicitación riña… Pero es obvio que, en la escuela -un espacio de formación- es mucho más recomendable utilizar otros componentes motivacionales.
La motivación ayuda a nuestro alumnado a predisponer de un sistema de reforzamiento en el cerebro que actúa con dos funciones principales:

  • la primera, de alerta, es decir, como una capacidad para detectar la presencia de un estímulo reforzador. De esta manera, la motivación por alguna cosa, retroalimenta al aprendiz para detectarla enseguida y mostrar un mayor interés en ella.
  • la segunda, de fortalecimiento, y es que robustece las conexiones entre las neuronas que detectan ese estímulo y aquellas que producen una respuesta ante él.
Es aquí, en el reforzamiento de las conexiones cerebrales, donde se genera la base de la memoria que, partiendo de la sensorial y continuando por la memoria a corto plazo, llega y se integra en la memoria a largo plazo, determinando lo que seremos capaces de percibir, recordar, entender y hacer. Es la memoria la que nos permite aprender: aprender es memorizar y memorizar es aprender.

¿Cómo comenzó mi clase? 

Llegué al aula con unos artilugios en las manos que denominé “la máquina de sumar y restar enteros” (estaban comenzado a conocer los números enteros, su concepto, sus relaciones y las operaciones entre ellos). El simple hecho de llevar un “elemento sorpresa” les activó la atención hacia la tarea que presumible mente íbamos a realizar. Todas las mira das se iban tras “esas cajas de colores que el profesor traía”. Una vez que las dejé encima de la mesa me preguntaron sobre lo que íbamos a hacer: “Vamos a jugar —les respondo— ¿queréis jugar?”, a lo que, sin dudar, todos han contestado con un efusivo y prolongado sí. Ha sido un primer momento imprescindible para la motivación: hemos generado un deseo. Generar deseo es una acción importantísima para enseñar y aprender. Es el que provoca que el alumnado comience a tomar las riendas de su aprendizaje porque “quiere aprender”. El aprendizaje activo se confunde a veces con aprender en movimiento, pero no es solo eso. La movilización no es otra cosa que movilizar nuestros recursos cerebrales hacia el objeto de aprendizaje. Y eso, sin duda, es función del enseñante. Al conseguir con una simple acción generar deseo, conseguimos una cadena de reacciones fisicoquímicas que invaden la región límbica del cerebro de nuestro alumnado que, además, serán imprescindibles de acciones posteriores. De estas reacciones en cadena que se producirán a partir de la sorpresa y que promueven el deseo, es responsable la amígdala.

Se trata de una pequeña estructura subcortical situada en el interior del cerebro humano que posee una especial preeminencia para el funcionamiento del organismo en general y, por supuesto (como veremos), imprescindible para el aprendizaje en particular. Cuando la amígdala se excita, por ejemplo, con una nota de humor emocionante, crea “bonus” de resiliencia positiva para después poder “atacar”, pongamos por caso, un complejo problema de matemáticas.
Su principal función es “predisponer para…” o lo que es lo mismo, preparar respuestas de aprendizaje en términos de conducta, relacionadas, proporciona les y adecuadas al estímulo y la emoción sentida. La amígdala adquiere así un rol funcional esencial en la valoración del significado emocional de cualquier experiencia de aprendizaje. Satisfacción-rechazo; interés-desinterés; atención o disrupción, son conductas promovidas o inhibidas a partir de la acción “amigdaliana”.

Cuando la amígdala “se dispara”, comienzan a liberarse una gran cantidad de neurotransmisores -entre ellos la dopamina- por todo el cerebro, con los que todos sus “engranajes” y conexiones quedan “lubricadas”. Son estos mensajeros químicos que invaden el cerebro los que ayudarán posteriormente a transportar, impulsar y equilibrar las señales entre las neuronas que forman parte del sistema límbico con las que forman parte de la corteza prefrontal y el córtex motor. Ambas regiones constituyen parte imprescindible de lo que podemos considerar el centro superior de procesamiento.

¿Cómo continuó el desarrollo la clase?

La memoria, como hemos visto, está organizada en red: nuestros recuerdos y conocimientos se conectan con otros anteriores con los que mantiene una relación de significado. Por lo tanto, nuestra memoria a largo plazo se fortalecerá con nuevos conceptos, procedimientos, datos... siempre que seamos capaces de vincularlos a los conocimientos previos. Cuanto más relacionemos lo que sabemos con lo que sabíamos más posibilidades de que estos nuevos conocimientos queden relacionados significativamente. Cuanto más sabemos, más podemos y queremos aprender.
Como evocar los conocimientos relacionados con los nuevos es esencial, comenzamos realizando un mapa mental y explícito en la pizarra, sobre lo que ya sabemos de sumas y restas con números naturales, sus relaciones y los procedimientos, así como lo que sabemos sobre los números enteros, su división en positivos y negativos, su representación gráfica y sus relaciones de mayor/menor o igual.
Posteriormente les he proporcionado “las claves del juego”, indicaciones y comandos con los que funciona nuestra nueva máquina de sumar y restar números enteros y les dejé explorarla.
La idea era sencilla: comenzar a producir cambios conceptuales añadiendo nuevas relaciones o propiedades a las que ya sabían y detectar mediante feedback grupal las lagunas sobre las que tuviéramos necesidad de reestructurar por cualquier motivo (olvidos, errores, aprendizajes mal
consolidados, etc.).
Tras este proceso estábamos en mejor situación para pasar a la acción con ciertas garantías de éxito. La propuesta fue la de crear una secuencia de 10 operaciones básicas de suma y resta de números enteros, con retroalimentación de sus parejas de equipo y del profesor, con las que posteriormente realizaríamos un concurso que nos declararía como “el operador con números enteros del día”.
Durante este proceso, además de practicar operaciones con números enteros (objetivo matemático de la
«Sin emoción no hay aprendizaje» Francisco Mora
sesión), se activó también una fase para el entrenamiento (y por tanto desarrollo) de las funciones ejecutivas, es decir, de ese conjunto de procesos cognitivos que son necesarios para el control cognitivo y la autorregulación de la conducta, para seleccionar y controlar con éxito los comportamientos que faciliten la consecución del objetivo que perseguíamos.
Así se trabajó la inhibición de impulsos cuando querían ir más rápido de la cuenta y cometían errores; la flexibilidad cognitiva, si su estrategia era errónea y debían cambiarla; la automotivación por “inventar” y solucionar las operaciones más complejas que después serían las que los ayudarían a “ganar el concurso”; el autocontrol emocional y resiliencia cuando cometían errores y era preciso
comenzar de nuevo; la organización y planificación de acciones necesarias para no solo resolver las operaciones que ellos habían propuesto, sino también para encontrar una estrategia que los ayudaría a resolverlas con más seguridad y más rapidez que los demás...

¿Cómo finalizó?

Una vez realizada esta parte del pro ceso, pasamos a aplicar lo aprendido al poner en juego, con la competición por parejas y la eliminación, alumno a alumno, hasta que uno de ellos se quedaba como el “maestro de las operaciones con números enteros del día”.
Es en esta acción de juego cuando se produce el sistema de recompensa, de motivación intrínseca, cuando los alum nos quieren seguir aprendiendo, cuando unos a otros se explican, comentan y ayudan, cuando ya no están jugando, pero siguen aprendiendo, cuando inventan otras formas de cálculo. En definitiva, cuando mi alumna dice: “las clases de matemáticas se me hacen cortas”.
En esta sesión de aprendizaje, la pro puesta llevaba implícitos elementos de aprendizaje activo y autónomo: se les pro puso que sugirieran ejemplos propios, se les invitó a buscar patrones, similitudes y diferencias entre las propuestas que realizaban, imaginaron problemas reales, etc. Cuando el sistema de recompensa motivacional funciona, la activación vuelve al sistema límbico que vuelve a liberar otro neurotransmisor esencial para la felicidad: la serotonina. 
Ser feliz en la escuela también es importante.

¿Qué he podido aprender de esta experiencia?

En cualquier acción de enseñanza y aprendizaje que deseemos que sea memorable es necesario:

🡽 Generar el deseo de aprender, propiciar acciones de empoderamiento del aprendiz y guiarles en un proceso compatible con cómo aprende el cerebro humano.
🡽 Motivar para involucrar activando el cerebro. La motivación como estrategia didáctica que implica al alumna do, que propicia participar de manera consciente, intencional, autónoma y, por lo tanto, activa su proceso de aprendizaje.
🡽 Provocar que grupos de neuronas se interconecten, creen y refuercen circuitos y constelaciones neuronales, lo que al mismo tiempo permitirá tener más opciones de enfocar la atención hacia esta información sobre otras y así capturar este deseo por encima de otras voluntades que danzan en su entorno. 
🡽 Propiciar que el cerebro vaya modificándose hacia sí mismo, no solo a nivel funcional sino eludible para proporcionar calidad educativa.

Ágora de profesores

El siguiente cuestionario es un ejemplo de cómo revisar nuestra práctica desde los parámetros expuestos en este artículo. Se recomienda usar este u otros modelos como documento de análisis y reflexión de las prácticas de diseño y desarrollo de nuestra acción educativa
Sin duda que la reflexión compartida y la mejora continua de lo que pasa en las aulas tienen un beneficio directo en la práctica educativa, Realizar periódicamente procesos de reflexión como equipo de centro, departamento o como autoevaluación individual es una referencia ineludible para proporcionar calidad educativa
El siguiente cuestionario es un ejemplo de cómo revisar nuestra práctica desde los parámetros expuestos en este artículo. Se recomienda usar este u otros modelos como documento de análisis y reflexión de las prácticas de diseño y desarrollo de nuestra acción educativa.

REVISANDO LOS PROCESOS DE MOTIVACIÓN EN EL DESARROLLO DE NUESTRA PROPIA PRÁCTICA

NO

A VECES

¿Utilizas la sorpresa como elemento motivador en tus clases?

 

 

 

El juego ¿es una actividad educativa que regularmente utilizas en tu aula?

 

 

 

¿Desarrollas procesos de evocación de conocimientos y relación con conocimientos previos al inicio de cada sesión como garantía de éxito?

 

 

 

¿Utilizas alguno de estos elementos para la motivación y la persistencia?

 

 

 

-       Trabajo en parejas o en grupo cooperativos.

 

 

 

-       Realización de esquemas de trabajo/mapas de desarrollo/rúbricas/listas de cotejo…?

 

 

 

-       ¿Diseñas siempre modelos de feedback para una retroalimentación rápida que ayude a tu alumnado a proseguir en la tarea cuando encuentra una barrera?

 

 

 

¿Provocas la motivación intrínseca en el desarrollo de un contenido?

 

 

 

¿Favoreces la autonomía en el proceso y la variedad en la expresión de lo aprendido?

 

 

 

¿Diseñas una secuencia de aprendizaje que recorra evocación/exploración/practica y aplicación de lo aprendido?

 

 

 

Otros que podéis añadir basados en vuestra propia percepción

 

 

 

Para saber más 

  • Carballo, A. & Portero, M. (2018). Neurociencia y educación: aportaciones para el aula. Colección 10 ideas clave. Barcelona: Graó
  • Bueno, D. (2017). Neurociencia para educadores. Barcelona: Octaedro.
  • Bueno, D. (2019). Neurociencia aplicada a la educación. Síntesis.
  • Bilbao, Á. (2015). El cerebro del niño explicado a los padres. Plataforma.
  • Martín, H. R. (2020). ¿Cómo aprendemos?: una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Barcelona: Editorial Graó.
  • Mora, F. (2019) Neuroeducación. Solo se puede aprender lo que se ama Madrid: Editorial Alianza

Actividades para el aula

Diseña una actividad que siga una secuencia didáctica basada en aprendizaje y motivación. Ahora responde: ¿crees que es posible que enseñemos en modelos y procesos diferentes a cómo nuestro cerebro aprende? ¿podemos enseñar aprender a aprender a nuestro alumnado a base de motivación por lo que aprende?

Caminando juntos

¿Pueden las familias crear deseo por el aprendizaje? ¿Es conveniente la motivación basada en premio-castigo? ¿Cómo se puede en casa motivar hacia el conocimiento y hacia saber más y que esto cree un sistema de recompensa adecuado? ¿Se puede desde casa apoyar el efecto sorpresa de los alumnos, atendiendo a lo que nuestros hijos nos cuentan sobre sus descubrimientos en la escuela?
Preguntas como estas debemos realizarnos padres, madres y docentes para comprender que la educación y el aprendizaje en la escuela debe ir en consonancia con la educación y el aprendizaje en casa y que solo en esta relación se consigue empoderar a nuestros hijos, hijas y alumnado para ser autónomos y competentes en aprender a aprender.
El articulo está en abierto en el enlace al que os lleva esta portada.
Este relato divulgativo está apoyado en una experiencia realizada en mis clases del Instituto Juan Carlos I de Murcia.

CONTINUAR LEYENDO >>

LA ERA TRIC: Factor R-elacional y Educomunicación

-

Gabelas Barroso, J.A., & Marta Lazo, C. (2020).
La era TRIC: factor R-elacional y educomunicación



Mi pequeña aportación a este excelente libro

¿Qué aporta en el campo de la innovación educativa y en el ámbito de la comunicación el Factor Relacional?


La entrada de nuevas formas de comunicar en las aulas ha sido, sin duda, la chispa que ha encendido la mecha de la revolución educativa que llamamos innovación, que no se trata de otra cosa, que una mirada crítica y un replanteamiento de lo que hacemos en las aulas y un repensado sobre su valor y sentido.
La educación como acto comunicativo, “in tempo”, sincrónico, físico, cara a cara, unidireccional, jerárquico y eminentemente receptivo, ha transitado hacia otros modelos de comunicación donde, aun teniendo cabida aquellos, se ha generado un nuevo ecosistema comunicativo donde lo asincrónico, lo digital, lo multidireccional, lo horizontal y democrático, lo productivo…ha generado espacios comunicativos diversos, hasta ahora inauditos en las aulas, extensivos e intensivos.
Comunicar es motivar, es llegar al receptor por medio de su sistema de relacional. Toda estos elementos han configurado la fauna y flora de un ecosistema digital de aprendizaje donde ha sido necesario establecer unas nuevas reglas de relación en un juego que deja claro que educar no es transmitir contenidos ni proporcionar información y que las fichas del juego ya no son manejadas por el enseñante, sino que cada aprendiz tiene capacidad ( y es deseable que la tenga) de manejar las suyas y que, de la interacción de todas esas fichas de intereses, surgen nuevas formas y modelos de juego, donde la autorregulación y la persistencia es esencial para para conseguir el objetivo de educativo: el Factor-Relacional como mediador.
Por ello, quizá el debate educativo se debe centrar preferentemente a cómo integrar los cambios (que son un hecho) y lo elementos que lo favorecen más que entrar en debates estériles de si cambio sí o cambio no. Y es que, la tecnología ha llegado a las aulas para quedarse, para ampliar y sustituir (cuando sea procedente) tecnologías anteriores. Así se ha marcado la evolución de la sociedad a lo largo de la historia. La tecnología no es una moda y, por tanto, no podemos elegir entre utilizarla o no para mejorar el aprendizaje. Se trata de un recurso de gran valor que ha accedido de manera invisible y se ha instalado en las aulas como un medio importante para la relación de todos los actores que participan en cada acción de enseñanza y de aprendizaje.
Gracias a la tecnología, el diálogo y la comunicación se vuelven extendidos, extensivos e intensivos, trascienden los muros del aula, se hacen colaborativos y cooperativos y cobran un rol principal y diferente en el nuevo escenario educativo, donde el protagonismo (entendido como relación de motivación y acción) se ha asumido por el alumnado, quedando el profesor, no como como un “simple espectador”, sino todo lo contrario, como un agente activo e importante cuyo rol es crear elementos de relación, generar procesos, inspirar caminos, ayudar a fijar metas y acompañar, siempre acompañar. Así, esta nueva ecología genera un sistema biológico vivo porque es incierto, cambiante y desafiante y humano.
Es de este modo como el Factor-R se convierte en la vitamina, en el lubricante que hace que todo el engranaje funcione, el que se hace interno en cada uno de los actores y externo en cada uno de los actos educativos
Nada nuevo sobre la mesa que no hayamos vivido en otras etapas. Porque no es nuevo que la pedagogía y la tecnología hayan tenido que readaptarse para iniciar una nueva relación. La aparición de los libros de texto, los recursos audiovisuales, los recursos manipulativos…, por poner un ejemplo, ya obligaron a repensar su papel en el aula, y se convirtieron en medios tecnológicos que han formado parte indisoluble de la escuela, de su evolución y democratización.
En este sentido las tecnologías de la comunicación no hubieran sido diferentes si no estuviesen mediada por el elemento relacional, que si bien anteriormente también estuvo presente en la mediación tecnología y aprendizaje, nunca como ahora se hizo visible, consiguiendo que el instrumentalismo tecnológico de otras ocasiones, se haya disuelto, simplemente porque se ha colocado en el centro del proceso el Factor R: la R de relación, como conexión en un contexto de empoderamiento mediático entre docentes, estudiantes y conocimiento, un sistema de relaciones unidas en el compromiso y la responsabilidad de todos/as con todos/as.
En resumen, la tecnología mediada con lo educativo por el Factor Relacional, como vehículo de desarrollo emocional, inter e intrapersonal y con valor y sentido humanístico del conocimiento.

Desde tu experiencia y trayectoria en el ámbito de la SALUD Y LA EDUCACIÓN y su conexión con el Factor Relacional ¿cómo se pueden desarrollar sinergias constructivas y positivas para la educación mediática?

Ha sido el Factor Relacional el que ha otorgado un nuevo sentido al papel que juegan los medios de comunicación en la educación desde el campo de la promoción de la Salud, al proporcionarnos herramientas para ejercer ese rol activo que desde hace más de 30 años (Carta de Ottawa -1986) se reclama como un derecho que tenemos los ciudadanos: el ser facultados para tomar el control que tenemos sobre nuestra salud para mejorarla.
Comunicación, tecnología y educación en relacionados (Factor R), se convierten en el trinomio fantástico de la comunicación, porque es capaz de generar conocimiento, actitudes y/o comportamientos a favor de la salud, mediante la concienciación, sensibilización, movilización…
En la era de la tecnología de la información y comunicación es un deber de todas las instituciones sanitarias y educativas aprovechar las opciones de accesibilidad universal e inmediata por parte de la población para que cale el mensaje de que la promoción de la salud debe ser un valor en la sociedad en general: el Factor R como elemento esencial en la proporción de una participación activa y consciente de una comunidad que adquiere habilidades y comportamientos para el autocuidado de la salud.
Serán los cambios de comportamiento y la adopción de comportamientos sanos los procesos mediante los cuales los individuos avanzaremos hasta un nuevo modelo de relación con la salud se convierta en parte de la vida diaria.
El hecho es que la sociedad no puede esperar. Es preciso construir puentes que unan las sinergias y espacios comunes, horizontales y accesibles, que nos lleven a un concepto de salud promovida desde una perspectiva diferente: la educomunicación como espacio para aprender, interaccionar, comunicar, compartir y crear salud.
Ha llegado la hora de romper viejas fórmulas incardinadas en el imaginario sanitario, docente y comunicador para enfrentarnos a las nuevas formas de aprender y promocionar en salud, donde tecnología, factor relacional y humanización son, desde mi punto de vista, las claves del nuevo modelo.


CONTINUAR LEYENDO >>

EN BUSCA DE LA CALIDAD EN EDUCACIÓN

-



La calidad en educación medida como grado de consenso de una visión común; una formación inicial y continua viva y ajustada a las necesidades competenciales profesionales y un marco de acción hacia una educación para todos.

En busca de calidad en educación

Es frecuente hablar de calidad en educación sin que tengamos una definición de consenso (en la sociedad en general, y la comunidad educativa en particular) del término calidad. Calidad es un constructo único: o hay calidad o no la hay.

Es evidente: una educación de calidad nunca podrá generarse a partir de leyes del gobierno de turno, sino más bien en un encuentro social común que bien podría llamarse “pacto por la educación”.

Así, un primer indicador de calidad de nuestro Sistema Educativo lo marcaría su consistencia. Un armazón estructural que eliminara la posibilidad de los vaivenes a los que se ven sometidas las leyes educativas. El sistema educativo como referente de una sociedad de calidad. La calidad como sinónimo de estabilidad y progreso, con referencia ineludible a las necesidades de la evolución social, de la que es subsidiaria. Un sistema educativo de calidad solo puede entenderse como “bien inmaterial común”, solidario y ajustado a cada territorio, a cada comunidad, a cada escuela e individuo. La calidad educativa como derecho universal, como objetivo de desarrollo y de estado con una humanista mirada de justicia y de progreso común.

El segundo indicador, desde esta resumida perspectiva, lo citaremos como formación. No son pocos los estudios que señalan que una de las claves importantes para la mejora del sistema educativo es la preparación y selección del profesorado. Tampoco es poca la experiencia de todos los docenes que nos dice que la calidad de una Escuela, de un Centro educativo de secundaria o de una Facultad universitaria es proporcional a la calidad del conjunto del profesorado que la forma. Una formación inicial como espacio preciso para el cambio, y una continua, capaz de ajustar en la acción a competencias profesionales cambiantes.

Como tercer factor, la justicia social, medida en base al desarrollo de una educación inclusiva que fuese más allá del titular. La educación inclusiva entendida como un marco cultural y de actuación docente, favorecedor de la equidad; como un marco educativo donde no existen barreras curriculares, organizativas o estructurales, que ajusta la enseñanza a las necesidades de todo el alumnado, proporciona sentido y favorece que toda la ciudadanía, independientemente de sus condiciones personales, pueda no solo acceder a la educación, sino permanecer, participar y progresar en ella como un derecho consustancial a ser humano.

Una educación de calidad es la que todo el sistema educativo obtiene “la calificación de 10”.

Este artículo ha sido publicado en 
Sección "En vos Alta": Editorial Graò

Puedes leerlo de manera gratuita en: 






CONTINUAR LEYENDO >>

INTEGRACIÓN DE LAS TIC EN EL AULA: Modelo SAMR

-
En pleno proceso de digitalización de la educación en todas las comunidades, he recordado el modelo SAMR que trabajé con mi alumnado universitario el curso pasado.

SAMR es un modelo creado por Rubén D. Puentedura que busca integrar la tecnología para mejorar mejorar la calidad de la enseñanza digital, para garantizar un acceso multinivel que proporcione equidad y dotar un esquema de trabajo muy asequible por todo el profesorado.

Qué es SAMR

SAMR son las siglas del proceso que se debería seguir para mejorar la integración de las TIC en el diseño de actividades.



Cómo se organiza el modelo

Se organiza en dos niveles de profundidad , que se denominan Mejora o Enriquecimiento y Transformación, y cada uno de ellos aplica en dos estadios de uso.
  • Fase de mejora o enriquecimiento: En esta fase el alumnado sigue actuando esencialmente de consumidor de los documentos digitales creados por otros (profesor, compañeros y compañeras, etc) . Los recursos tecnológicos que utiliza son esencialmente reproductivos.
    • Sustitución: En esta estadio, en la que estamos muchísimos docentes, la tecnología se aplica como un elemento sustitutorio de otro preexistente, pero no se produce ningún cambio metodológico, si acaso algún refuerzo cognitivos al utilizar diferentes vías de acceso, comunicación y expresión. De esta manera se adorna con "purpurina" las actividades de siempre, con tecnología.
      • Por ejemplo
        • Realizamos un mapa mental con, por ejemplo, Goconqr en lugar de papel y bolígrafo (esquema)
        • Creamos una infografía digital en lugar de un mural en papel continuo.
        • Utilizamos un libro digitalizado en pdf en sustitución del libro en papel.
      • Durante el diseño y tras el desarrollo de las acciones educativas desde este estadio debo preguntarme (además si la utilización  de La tecnología está diseñada respetando el marco inclusivo) como mínimo , dos cuestiones, respecto al uso de la tecnología en:
        • ¿Qué valor de aprendizaje introduce a mi alumnado?
        • ¿Cómo gana mi enseñanza si sustituyo la tecnología antigua por la nueva?
    • Aumento: Supone un estadio superior a la sustitución, que trasciende su uso. En este estadio, si bien la tecnología se aplica como elemento sustitutorio de otro preexistente, se introduce la tecnología con sentido de mejora, A través de la tecnología, y sin modificar la metodología, se consigue potenciar las situaciones de aprendizaje.
      • Por ejemplo:
        • Búsquedas de información en internet y responder a una preguntas que realiza el profesor o profesora(ofrecen autonomía para aprender a aprender al alumnado)
        • Presentar las actividades al profesor en un porfolio digital o un archivador analógico. Si bien es cierto que sustituye a una tecnología anterior, esta tecnología mejora la anterior porque los porfolios digitales pueden ser compartidos.
      • Durante el diseño de acciones educativas desde este estadio debo preguntarme, como mínimo , dos cuestiones (además si la utilización  de La tecnología está diseñada respetando el marco inclusivo), respecto al uso de la tecnología en:
        • ¿He añadido alguna nueva funcionalidad en el proceso de aprendizaje que no se podía haber conseguido con la tecnología más antigua en un nivel fundamental?
        • ¿Cómo mejora esta característica el diseño de la enseñanza?

  • Fase de transformación. En esta fase el alumnado comienza a actuar como prosumidor, creador de contenido que comparte y genera conocimiento. Los recursos tecnológicos que utiliza son esencialmente creativos..

    • Modificación: A través de las tecnologías se consigue una redifinición significativamente mejor de las tareas. Se produce un cambio metodológico basado en las TIC. A través de aplicaciones sencillas nuestros alumnos pueden crear nuevos contenidos y presentar la información integrando distintas tecnologías. 
      • Por ejemplo: 
        • La creación de un vídeo en flipgrid , en el que el alumnado muestra el dominio de las características de una descripción de personas, a través de presentarnos un pequeño Monstruo que ha creado para Halloween  y los comentarios de sus compañeros y compañeras al vídeo, en los que se debate o muestra las características de la descripción,  es un ejemplo de este estadio.
        • Presentar las actividades en un porfolio digital  compartidas con otros estudiantes, si bien es cierto que sustituye a una tecnología anterior, esta tecnología mejora la anterior porque los porfolios digitales pueden ser compartidos con otro alumnado, con familias o con otras compañeros docentes, pudiendo obtener un rico feedback de varios sectores y co-creando conocimiento con otros.
      • Durante el diseño de acciones educativas desde este estadio debo preguntarme, como mínimo , dos cuestiones, (además si la utilización  de La tecnología está diseñada respetando el marco inclusivo) respecto al uso de la tecnología en:
        • ¿Modifica significativamente algún proceso de aprendizaje con la tarea digital que se le propone?
        • ¿Cómo afecta esta modificación a la proyección de un modelo de enseñanza que deseo?
    • Redefinición: Se crean nuevos ambientes de aprendizaje, actividades, etc. que mejoran la calidad educativa y que sin su utilización serían impensables. 
      • Por ejemplo:
        • Nuestro alumnado crea un vídeo sobre "el cambio climático" como producto final de un proyecto de trabajo, que difunde en redes sociales y herramientas 2.0  (creación de gráficos, estudio de líneas de tiempo...) porque resulta de utilidad en su contexto, para analizar  los resultados y concluir con argumentos que les han llevado a un nuevo  aprendizaje)
      • Durante el diseño de acciones educativas desde este estadio debo preguntarme, como mínimo , dos cuestiones (además si la utilización  de La tecnología está diseñada respetando el marco inclusivo)  respecto al uso de la tecnología en:
        • ¿Modifica significativamente los procesos de aprendizaje que ha marcado el diseño con tecnología?
        • ¿Ha contribuido  la inclusión de tecnología  a un cambio metodológico reflejado en el diseño de la enseñanza que realizo?

El modelo SAMR y la Taxonomía de Bloom

Muy interesante es la relación de el Modelo SAMR con la Taxonomía de Bloom, porque relaciona el nivel de aplicación de la tecnología en sus diferentes  los estadios y fases de SAMR , con las habilidades cognitivas que desarrollamos en nuestro alumnado.


Un uso de  pobre la tecnología es aquella que solo desarrolla niveles de pensamiento simple, aquella que corresponde con estadios de sustituir o aumentar y a niveles de pensamiento de memorizar o comprender. Solamente en el desarrollo de los estadios de la fase de transformación, podemos asegurar  que estamos colaborando en el desarrollo cognitivo de alto valor y complejidad. (aplicar, analizar, evaluar o crear)  de nuestro alumnado que, a  la postre, es lo verdaderamente importante en la labor que hace la enseñanza obligatoria.

Con este proceso, como me indica en este twit mi amigo @jgabelas "unos llegarán a la transformación, y otros puede que no, pero todos  están transformado el aprendizaje"
NOTAS:
  1. Las dos infografías que ilustran este post, llevan la lectura de sus autores. 
  2. La actividad con Flipgrid está inspirada en la realizada por Paloma Sanz, compañera del Ies Juan Carlos I  de Murcia.
  3. Los ejemplos  e información están basados en los trabajos realizados por mi alumnado durante el curso 20/21 en la asignatura de TIC y recursos educativos en Facultad de educación de la UM y en  https://formacion.intef.es/pluginfile.php/43578/mod_imscp/content/1/modelo_samr.html


CONTINUAR LEYENDO >>

Bienestar en la escuela: porque ser feliz también es urgente.

-

Se ha escrito mucho sobre el bienestar docente, pero ¿y del bienestar de los escolares? El bienestar del alumnado debería ser una de las metas inherentes a la educación, a su cultura y organización, en sus dos vertientes: la social y la personal.
Bienestar entendido como desarrollo integral de las personas señala a los centros educativos y a la educación como el medio idóneo para conseguirlo y para la creación de una cultura del bienestar.
Y es que la escuela del siglo XXI se debe concebir como un espacio emocional, social y personal habitable, un entorno de bienestar, capaz de favorecer aprendizajes y desarrollo de conocimientos variados, ricos y profundos, donde la honestidad, la lealtad, la creatividad, el esfuerzo y la perseverancia vayan de la mano de la sabiduría y el conocimiento.

Niños autorretrato.Licencia Pixabay. No es necesario reconocimiento

¿Por qué es necesario el bienestar de la escuela?

Recuerdo que cuando llevé por primera vez con mi hija mayor al colegio me cautivaron las palabras de bienvenida de la directora:
a la escuela vienen a ser felices
Esta frase me persigue como un mantra personal desde entonces. Porque hablar de bienestar del alumnado en la escuela debería ser pensar en un alumnado feliz, con satisfacción vital y plenitud emocional. La felicidad como el camino esencial para la construcción tanto de conocimientos activos y profundos, como de una salud mental sana y positiva.
Por ello la necesidad de generar en los centros educativos entornos amables para la consecución del bienestar y de felicidad como mediadores del aumento del crecimiento personal de nuestros alumnos no es que sea objetivo, es que es urgente.

¿Hay ingredientes para esta sabrosa receta?

Sí. Fomentar la pasión, la motivación, el interés por lo que se aprende y el sentido y el propósito de lo que significa aprender. Una receta que, sin duda, necesita de otros aliños poderosos como el desarrollo de la autoestima positiva, el optimismo, la resiliencia, la adquisición de autonomía y la fortaleza de habilidades sociales capaces de generar relaciones positivas entre los humanos.
Es obvio que en los tiempos inciertos que nos toca vivir, en la educación tenemos un gran reto delante: que todo el alumnado de nuestros centros se sienta bien, incluido y partícipe de la experiencia de aprender.

Mi experiencia

En mis años como maestro de aulas hospitalarias, en el servicio de oncología, observé que no me podía cuestionar que ser feliz era importante para la esperanza, para el reto de vivir y, solo entonces, para tener motivación por aprender.
Cuando años más tarde cambié mi destino no quise abandonar esta máxima: sonreír también es urgente porque sentirnos bien es prioritario para un desarrollo armónico e integral.
En los centros hospitalarios hace tiempo que se habla de humanización sanitaria. Un concepto que comienza a hacerse visible con la “Carta de Derechos y Deberes de los pacientes”, que reconoce la vulnerabilidad de los enfermos y la necesidad de tratarlos con dignidad, celeridad, responsabilidad y respeto. Es decir, invita a diferenciar entre trato y tratamiento
Esta experiencia me llevó a una reflexión: ¿podríamos hablar de humanización de la escuela como medio para el bienestar de todo el alumnado?

Humanización, inclusión y personalización de la educación

De la escolarización universal a la educación personalizada hay una estrecha línea semántica pero una ancha diferencia conceptual.

La educación personalizada no es una ideología, ni metodología, ni una estrategia de marketing sino una forma de concebir la educación que sitúa al educando en el centro, que se alía con la persona, sus necesidades y forma de vida. La educación como medio de proporcionar bienestar.

La humanización de la escuela se alinea con el derecho de todos a la educación, reconoce las situaciones y contextos vulnerables e invita a la equidad y la igualdad. En este paradigma, hablar de bienestar escolar es poner el foco en dos conceptos: inclusión y justicia social. Una escuela donde todo el alumnado es acompañado para poder estar, participar y progresar como individuo y como partícipe integrado en la sociedad que habita.

La escuela como “espacio seguro”, como espacio protector de la individualidad de cada cual y de su genuina diferencia es la escuela que deseamos como hacedora del bienestar escolar.



Nota del autor: Este artículo acaba de ser publicado en la Revista Educadores, nº  279
 . Julio-septiembre 2021,  Escuelas Católicas. 

Gracias a  Abraham Gutiérrez, por la invitación.




CONTINUAR LEYENDO >>

FUNDACIÓN VERÓN: PROYECTOS DE INCLUSIÓN EDUCATIVA Y JUSTICIA SOCIAL

-

 

Muchas veces pienso el por qué de mis redes sociales. Me quitan tiempo personal, me causan algún conflicto laboral y me expongo a los miles de comentarios positivos y negativos a mis y argumentos, incluso , bajo un argumento ad hominem , ser contra replicado en mi argumento con un ataque a mi persona en lugar de referirse argumento o afirmación que hago. Parece que nada es positivo.

Sin embargo, de vez en cuando me llega un empuje par seguir y  me honra tener esta visibilidad en la red porque puedo colaborar con causas justas. 


Desde hace unos meses vengo dialogando con Fundación Verón , donde se trabaja por el Derecho a una Educación inclusiva y de calidad, y por la inserción socio laboral de jóvenes. Lo hago intentando desde mi posibilidades  #SerParteDeLaSolucion , arrimar humildemente mi granito de arena a este grupo de valientes trabajadores y voluntarios #porquetodocuenta y colaborar con su misión de difundir la importancia de la Educación y realizar acciones y/o campañas de sensibilización con personas necesitadas.

Puedes ver en su web formas de colaborar con ella, los proyectos educativos que desarrollan su misión y valores.

Hace unos días me comunicaban que me nombraban Embajador de la Fundación y fue un momento feliz para mi porque así podré ayudar a hacer visible todo su trabajo y dedicación por la accesibilidad de muchas personas a la educación y por promover la #justiciasocial. 

La Fundación VERÓN colabora con proyectos educativos que mejoran la integración social y laboral

Uno de los proyectos más  destacado que desarrollan es "La Escuela del Vidrio", porque creen en la educación como factor de cambio.  Es un proyecto de cooperación educativa, situado en El Progreso, una ciudad de la región de Yoro en Honduras, con el que se ayuda a jóvenes con recursos muy bajos a tener acceso a una educación, a  aprender un oficio, en beneficio de sus familias y comunidades y , es que la educación no es sólo un derecho humano en sí mismo; es un factor esencial para el cumplimiento de todos los derechos humanos.

En el proyecto Escuela del Vidrio, los jóvenes reciben educación formal hasta bachillerato, combinada con los estudios en dos oficios opcionales. Pueden  formarse como técnicos de vidrio o como técnicos de cocina y turismo. El respeto, la transparencia y la comunicación son conceptos fundamentales en el día a día de este proyecto.

El éxito diario de la Escuela del Vidrio lo consigue un gran equipo, tanto para crear una escuela formadora como para proporcionar una educación que los integre en sus comunidades. Para que los jóvenes sin recursos y sin libros en casa necesitan un mayor esfuerzo para su inclusión social. 

La situación de Honduras es muy dura: dos millones de jóvenes, es decir, el 46% de la población activa del país, se encuentran en niveles preocupantes de desempleo, con empleos precarios y sin escolarización, con incidencia especial en las zonas rurales.

 Los jóvenes que asisten cada día en la Escuela de los cristales provienen de ocho comunidades rurales que no tienen ninguna opción de educación secundaria. Gracias a este proyecto más de quinientas personas, incluidos estudiantes, empleados y sus familias. tiene hoy una esperanza de vida mejor. de futuro.

Voluntarios, colaboradores y, ahora, embajadores, podemos darle el impulso necesario que haga realidad todo este proyecto en Honduras. Ayudémosles a construir futuro  en Libertad. Demos futuro.

Sigue en redes: 

 Instagram   LinkedIn   Twitter   Facebook

Os dejo un vídeo del proyecto.


CONTINUAR LEYENDO >>