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PEDAGOGIA HOSPITALARIA. UNA NUEVA VUELTA DE TUERCA A SU VISIBILIZACIÓN

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Comenzamos mañana una nueva edición del Kit Avanzado de Pedagogía Hospitalaria con el CEFIRE Educación Inclusiva deValencia, y me ha parecido un buen momento para ir compartiendo post, documentos , materiales y propuestas, en abierto, que hagan visible esta rama de la pedagogía, tan desconocida para tantos docentes, familiares y profesionales de la educación y la sanidad.



PEDAGOGÍA HOSPITALARIA 

Pedagogía Hospitalaria es esa parte de la pedagogía que ocupa un campo disciplinar y profesional en el que se estudia, investiga, reflexiona, experimenta e influye sobre la educación en sus múltiples configuraciones y modalidades de los niños, jóvenes y adultos que se encuentran en situación de enfermedad y no pueden asistir a un centro educativo normalizado durante ese periodo. 
Así, cuando hablamos de pedagogía hospitalaria es preciso centrarnos en una formación del sujeto enfermo que, obviamente, va más allá de la enseñanza de conocimientos específicos (a pesar que sea la razón de ser de las aulas o unidades pedagógicas hospitalarias), pues la pedagogía se convierte en un medio para la satisfacción de otras necesidades personales del individuo hospitalizado. 

Bien visto, la pedagogía hospitalaria es una disciplina que bebe de otras disciplinas : La pedagogía social, la educación especial, e incluso de la educación no formal e informal.
  • la primera porque no se da al interior de un contexto escolar sino que se da en el niño/a directamente y en su entorno hospitalario inmediato.
  • la segunda, porque es una pedagogía con vocación inclusiva, atiende a la diversidad y a las necesidades educativas especiales que surgen a partir de la enfermedad y la hospitalización derivada de esta.
  • la tercera porque según se intenta atenuar las desventajas educativas de los(as) niños(as) enfermos(as) y convalecientes, aprovechando esta situación dolorosa para transformarla en una experiencia de aprendizaje significativa para el aprendizaje, la salud y la vida.

OBJETIVOS DE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA 

Los objetivos quedan definidos por una triple vertiente, y se centran en:
  • Colaborar en la adaptación del niño(a), y su familia a la situación de hospitalización, proporcionando seguridad y minimizando los sentimientos de rechazo, depresión e incertidumbre;
  • Evitar los posibles retrasos curriculares y de otra índole, relacionados con el aprendizaje, convirtiendo la hospitalización en una oportunidad para mejorar sus habilidades cognitivas y desarrollar otro tipo de destrezas, como la resiliencia y el mantenimiento de una actitud positiva ante la adversidad
  • Ayudar al niño(a) y a su familia, a establecer vínculos afectivos con el hospital a partir de un espacio conocido y reconocible (un aula), durante su tiempo de permanencia, para informar y ayudar a aclarar sus dudas respecto al proceso personal y emocional que están viviendo, dando tanta importancia al apoyo emocional, afectivo, psicológico, educativo y relacional con el personal de la salud que los atiende como al de progresión curricular que establezca el puente de vuelta a las aulas.


AMPLIANDO LA MIRADA DE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA :AULA HOSPITALARIA EXTENDIDA

A este respecto, muchos autores y expertos complementan estos conceptos insistiendo a todo profesorado hospitalario que la existencia de la Pedagogía Hospitalaria no se debe centrar solamente en la Pedagogía y debe ampararse también en la medicina, la psicología, las ciencias sociales y en la interacción de agentes como la familia y profesionales sociales.

Esta propuesta proporciona una visión ampliada de Pedagogía Hospitalaria que propicia la formación integral de todo el alumnado (paciente) dentro de entornos específicos donde, por más adversos que parezcan, los procesos formativos ( desde esta mirada amplia) pueden continuar su curso.

De esta manera se puede decir que la pedagogía hospitalaria no se enmarca solamente como continuadora de los procesos educativos escolares sino que trasciende a lo formativo y entra de lleno en el terreno de lo educativo, siendo este aspecto a su vez aplicable en todos los ámbitos de la vida (hospital, casa, escuela...).

Con este paraguas conceptual, el Aula Hospitalaria se concibe más extensa que no solo el espacio físico de una sala-aula donde los/as niños/as, adolescentes y jóvenes encuentran un ambiente agradable y acorde a sus intereses, con material y estrategias adecuadas para la formación y su situación. Este espacio extendido se expande fuera del aula, y se entremezcla en las habitaciones, los pasillos, las salas de espera y demás espacios del hospital, transformándolo todo él en un espacio pedagógico integral. También se extiende hacia su aula ordinaria formando así, a través de una coordinación intensa y a través del uso de la tecnología, en una educación auténticamente inclusiva, en al que la presencia y acceso se multiplica, la participación se propicia y la promoción se consigue a través de la colaboración de todos los agentes implicados.

El aula hospitalaria deja de ser así ese lugar estático, y pasa a ser un espacio y una estrategia pedagógica abierta, dinámica e inclusiva, que involucra a niños/as, familiares, acompañantes y profesionales sanitarios.

Seta, Registro, Bosque, Tribu, Hongos, Hongos De Árbol

EDUCA LA TRIBU

Esta famosa expresión "ubuntú" ajusta perfectamente al ámbito que nos ocupa: para educar en el hospital también se necesita a la tribu.

Por ello es preciso crear vínculos entre la familia, los profesionales de la educación hospitalaria, el personal del área de la salud y los/as mismos/as niños/as hospitalizados/as para propiciar el mejor beneficio posible para el desarrollo integral de estos/as. Una buena relación e integración de equipos influye, sin duda, de manera directa en la salud tanto física como emocional. Así que educar y sanar no es posible hacerlo solamente desde las cuatro paredes que encierran el aula.

Así, las relaciones de coordinación con los diferentes Servicios Sanitarios ( incluso los no sanitarios como cocinas, equipos de reciclaje medioambiental etc), con las asociaciones ( de pacientes, de familiares, de enfermos...) y con los equipos directivos de los diferentes hospitales.... también es necesaria para llevar a cabo los fines que nos proponemos.

DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO


Las Naciones Unidas proclamaron en 1959 los derechos fundamentales del niño, entre los cuales en sus artículos 24, 25 y 26 hacen referencia a la salud como derecho fundamental de los niños en los cuales se expresa: “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud"
El niño, físicamente, mentalmente o socialmente, debe recibir el tratamiento, la educación y los cuidados especiales que requieren su estado o su situación.
A pesar que a educación hospitalaria es un servicio colaborado por las Consejerías de Educación cada vez más, en los diferentes países, son las propias instituciones sanitarias las interesadas en en asumir los servicios educativos como propios, desarrollando proyecto de creación y montaje del Aulas Hospitalarias en las salas de nefrología, oncología, quemados, pediatría general, aislados, urgencias y cuidados especiales, a veces, liderados por fundaciones externas (derivadas de productos farmacéuticos o como la Fundación Ronald McDonald, el laboratorio GlaxoSmithLlINE, o la marca Dolex) manejando programas de atención hospitalaria muy próximos a la pedagogía social.

6 RESALTADOS SOBRE LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA , A MODO DE CONCLUSIÓN 


La importancia de la Pedagogía Hospitalaria reside en su reivindicación sobre los derechos de los/as niños/as a continuar sus procesos formativos.
Dirige y centra su mirada en el alumnado-paciente , al que se acompaña el tiempo de hospitalización y tiene en cuenta sus intereses, desarrollando propuestas contextualizadas y reconociéndolo como actor principal dentro de dicho proceso.
Propicia no solo un cambio en sus estados de ánimo y comportamiento sino que además se trasciende en busca de consolidar procesos de formación en los cuales se den nuevas formas de pensar a la vez que se desarrolla conocimiento, teniendo en cuenta que la formación es un proceso continuo que traspasa las barreras de cualquier contexto.
Acompaña no sólo el proceso de formación, sino los procesos de la enfermedad y la recuperación, ya que se contribuye al bienestar de los niños/as, desde lo educativo y lo pedagógico, ayudando a la motivación por el conocimiento, el aprendizaje y promoviendo las interacciones sociales, creando así un espacio para el encuentro y la comunicación;
Trabaja desde una mirada sistémica que incluye el trabajo conjunto con acompañantes y profesionales del área de la salud.
De acuerdo a los tiempos que corren, propicia una educación inclusiva, donde la presencia, participación y progreso del alumnado es la bandera que nos guía.



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Abiliti y SAED telemático: dos proyectos para el apoyo socioemocional y educativo de alumnado en situación de enfermedad.

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El proyecto ABILITI es una iniciativa internacional que tiene como objetivo favorecer el vínculo de pertenencia y la continuidad del proceso educativo de los niños y adolescentes con enfermedades crónicas o de larga duración, quienes no pueden asistir a la escuela durante períodos prolongados.

A través de sistemas de telepresencia y robótica social, el proyecto permite que estos estudiantes participen en actividades escolares y mantengan contacto con profesores y compañeros, reduciendo el riesgo de aislamiento y facilitando un desarrollo de la atención hospitalaria más inclusivo .

  • La telepresencia se refiere al uso de tecnologías que permiten a los estudiantes interactuar y participar en actividades escolares a distancia, simulando su presencia física en el aula mediante dispositivos que transmiten video, audio y otros sentidos. 

  • Por su parte, la robótica social implica el uso de robots diseñados para interactuar de manera social con las personas, facilitando la comunicación y el aprendizaje, y brindando apoyo emocional a los estudiantes durante su proceso educativo.

Es, por tanto,  un  proyecto no solo se enfoca en el aspecto académico, sino también en el componente social, permitiendo que los estudiantes mantengan el contacto con sus compañeros/as y participen activamente en la vida escolar a través de tecnologías innovadoras.

A través de los avances tecnológicos basados en la robótica y en la comunicación a distancia, ABILITI logra reducir el aislamiento de los estudiantes y ofrece un espacio para que sigan aprendiendo y socializando con sus compañeros, contribuyendo a su desarrollo tanto académico como social. 

El proyecto cuenta con la colaboración de instituciones de países como Dinamarca, Bélgica, Estonia, Austria y España. En octubre de 2024, se llevó a cabo una jornada de presentación de la metodología educativa del proyecto en el Hospital General Universitario de Castellón, donde se destacó el potencial de la robótica social y los sistemas de telepresencia en la atención educativa a menores y adolescentes con enfermedades crónicas y ha sido presentado en varios congresos internacionales como el XXV Congreso Internacional EDUTEC 2022, donde se compartieron los primeros resultados del proyecto, destacando su impacto en la inclusión educativa.

            El proyecto SAED- Telemático (Servicio de Atención Educativa Domiciliaria, en su modalidad de telepresencia) es una iniciativa educativa dirigida a los estudiantes de la Región de Murcia que, debido a su enfermedad o convalecencia, no pueden asistir de manera presencial a sus centros educativos. Este proyecto fue  pionero en modalidad telemática  y planteó atender a todo el alumnado en situación de enfermedad perteneciente a la Consejería de Educación y cultura de la Región de Murcia . Un proyecto que se planteó como objetivo garantizar la continuidad educativa de los alumnos, usando herramientas telemáticas y ofreciendo una experiencia educativa integral y flexible. Fue  impulsado por la pandemia de COVID-19, SAED  y se adaptó a las necesidades de los estudiantes mediante el uso de plataformas como Moodle y Genially, creando un entorno virtual seguro y accesible donde los estudiantes pueden seguir sus lecciones, interactuar con sus compañeros y profesores, y participar en actividades lúdicas y académicas.

         El aspecto socializador es también un componente crucial del proyecto, pues a través de videoconferencias y recreos virtuales, los estudiantes no solo recibían contenido académico, sino que también pueden interactuar, intercambiar experiencias y mantener un sentido de pertenencia, lo cual es fundamental para su bienestar emocional y social.

Relación entre el proyecto ABILITI y el proyecto SAED-telemático

Tanto ABILITI como SAED tienen en común: 

  • El objetivo de la inclusión educativa de estudiantes que, debido a situaciones excepcionales de salud, se encuentran fuera del entorno escolar convencional. 

  • Ambos proyectos emplean la telepresencia como una herramienta clave para superar el aislamiento físico de los estudiantes. En ABILITI, la telepresencia se logra a través de sistemas avanzados que permiten que los estudiantes participen activamente en las clases, interactuando en tiempo real con sus profesores y compañeros. Del mismo modo, el proyecto SAED- Telemático  utiliza videoconferencias a través de plataformas como Google Meet, permitiendo a los estudiantes participar en clases virtuales y socializar en espacios como los recreos virtuales.

  • El componente de socialización es otro punto de convergencia. En ambos proyectos, la tecnología no solo permite la continuidad educativa, sino que también promueve la interacción social entre los estudiantes. ABILITI lo hace mediante robots y plataformas que facilitan la interacción social en el aula, mientras que en SAED-Telemático , los estudiantes pueden socializar y participar en actividades lúdicas y recreativas en línea, lo cual les ayuda a mantener un sentido de comunidad y a evitar el aislamiento, mejorando su bienestar emocional.

        Ambos proyectos muestran cómo la tecnología, bien implementada, puede ser un catalizador para la inclusión, proporcionando no sólo acceso a la educación, sino también a una red de apoyo social fundamental para el desarrollo emocional de los estudiantes en situación de enfermedad.

Para saber más:

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Bienestar en la escuela: porque ser feliz también es urgente.

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Se ha escrito mucho sobre el bienestar docente, pero ¿y del bienestar de los escolares? El bienestar del alumnado debería ser una de las metas inherentes a la educación, a su cultura y organización, en sus dos vertientes: la social y la personal.
Bienestar entendido como desarrollo integral de las personas señala a los centros educativos y a la educación como el medio idóneo para conseguirlo y para la creación de una cultura del bienestar.
Y es que la escuela del siglo XXI se debe concebir como un espacio emocional, social y personal habitable, un entorno de bienestar, capaz de favorecer aprendizajes y desarrollo de conocimientos variados, ricos y profundos, donde la honestidad, la lealtad, la creatividad, el esfuerzo y la perseverancia vayan de la mano de la sabiduría y el conocimiento.

Niños autorretrato.Licencia Pixabay. No es necesario reconocimiento

¿Por qué es necesario el bienestar de la escuela?

Recuerdo que cuando llevé por primera vez con mi hija mayor al colegio me cautivaron las palabras de bienvenida de la directora:
a la escuela vienen a ser felices
Esta frase me persigue como un mantra personal desde entonces. Porque hablar de bienestar del alumnado en la escuela debería ser pensar en un alumnado feliz, con satisfacción vital y plenitud emocional. La felicidad como el camino esencial para la construcción tanto de conocimientos activos y profundos, como de una salud mental sana y positiva.
Por ello la necesidad de generar en los centros educativos entornos amables para la consecución del bienestar y de felicidad como mediadores del aumento del crecimiento personal de nuestros alumnos no es que sea objetivo, es que es urgente.

¿Hay ingredientes para esta sabrosa receta?

Sí. Fomentar la pasión, la motivación, el interés por lo que se aprende y el sentido y el propósito de lo que significa aprender. Una receta que, sin duda, necesita de otros aliños poderosos como el desarrollo de la autoestima positiva, el optimismo, la resiliencia, la adquisición de autonomía y la fortaleza de habilidades sociales capaces de generar relaciones positivas entre los humanos.
Es obvio que en los tiempos inciertos que nos toca vivir, en la educación tenemos un gran reto delante: que todo el alumnado de nuestros centros se sienta bien, incluido y partícipe de la experiencia de aprender.

Mi experiencia

En mis años como maestro de aulas hospitalarias, en el servicio de oncología, observé que no me podía cuestionar que ser feliz era importante para la esperanza, para el reto de vivir y, solo entonces, para tener motivación por aprender.
Cuando años más tarde cambié mi destino no quise abandonar esta máxima: sonreír también es urgente porque sentirnos bien es prioritario para un desarrollo armónico e integral.
En los centros hospitalarios hace tiempo que se habla de humanización sanitaria. Un concepto que comienza a hacerse visible con la “Carta de Derechos y Deberes de los pacientes”, que reconoce la vulnerabilidad de los enfermos y la necesidad de tratarlos con dignidad, celeridad, responsabilidad y respeto. Es decir, invita a diferenciar entre trato y tratamiento
Esta experiencia me llevó a una reflexión: ¿podríamos hablar de humanización de la escuela como medio para el bienestar de todo el alumnado?

Humanización, inclusión y personalización de la educación

De la escolarización universal a la educación personalizada hay una estrecha línea semántica pero una ancha diferencia conceptual.

La educación personalizada no es una ideología, ni metodología, ni una estrategia de marketing sino una forma de concebir la educación que sitúa al educando en el centro, que se alía con la persona, sus necesidades y forma de vida. La educación como medio de proporcionar bienestar.

La humanización de la escuela se alinea con el derecho de todos a la educación, reconoce las situaciones y contextos vulnerables e invita a la equidad y la igualdad. En este paradigma, hablar de bienestar escolar es poner el foco en dos conceptos: inclusión y justicia social. Una escuela donde todo el alumnado es acompañado para poder estar, participar y progresar como individuo y como partícipe integrado en la sociedad que habita.

La escuela como “espacio seguro”, como espacio protector de la individualidad de cada cual y de su genuina diferencia es la escuela que deseamos como hacedora del bienestar escolar.



Nota del autor: Este artículo acaba de ser publicado en la Revista Educadores, nº  279
 . Julio-septiembre 2021,  Escuelas Católicas. 

Gracias a  Abraham Gutiérrez, por la invitación.



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