Organizar los espacios del aula. 12 + 1 aspectos a tener en cuenta para organizar aulas "espacialmente" activas.

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No sé si os pasa. Por diversas circunstancias visito centros educativos y, en muchos de ellos, tengo la misma sensación al entrar en sus aulas. Me parece que ya había estado allí antes. Cada aula que conozco parece un calco de la anterior: aulas más o menos uniformes y despersonalizadas.
Suelen caracterizarse por una serie de sillas y mesas, todas en fila mirando hacia una pizarra (en el mejor de los casos, digital) y una mesa ( la del docente).
Enseguida me vienen a la memoria imágenes que seguramente se viven en ese aula. Los supuestos básicos del aprendizaje que planean son fáciles de entrever. Alumnado que permanece sentado mirando a la pizarra y al profesor.Si en nuestra aula el alumnado se coloca frente al docente con pupitres fijos, debemos ser conscientes que estamos provocando una relación de aprendizaje basada en la transmisión de conocimiento.Es sencillo imaginar que en estos espacios, el alumnado tiene escasas posibilidades de movimiento y casi nulas posibilidades de experimentar a través de otros sentido que no sean la vista y el oído. 
En el inicio del curso, momento en el que nos encontramos, parece apropiado detenernos a reflexionar sobre el tipo de organización que hacemos en el espacio del aula que disponemos. 
Comencemos poniéndonos de acuerdo ¿A qué llamamos aquí «espacio del aula»? Pues al marco físico en el que se desarrollan las situaciones de enseñanza que provocamos y se produce el aprendizaje de nuestro alumnado. En estos espacios, docentes y alumnado, compartimos el mayor tiempo de nuestra estancia escolar.
El espacio del aula no es aséptico e indiferente. La organización de nuestra aula dice mucho de nosotros, los docentes que trabajamos en ella, y del tipo de enseñanza y aprendizaje que allí desplegamos.
Además, todos los docentes podemos convenir que éste ( el espacio) proporciona estímulos "propios" para el proceso de aprendizaje y se convierte, incluso sin pretenderlo,  en un poderoso factor educativo.
Podemos decir que, en general, se aplica una visión "monoespacial". Un espacio único e igual para enseñar y aprender diferentes cosas, que permite hacer más o menos el mismo tipo de actividades. Esto presupone , no sólo que todos aprendemos de la misma manera, sino que todo contenido curricular se puede enseñar igual. También que todos podemos enseñarlo y aprenderlo de la misma forma. Tres falsos mitos de la «enseñanza homogeneizada».


Como consecuencia de esta visión "monoespacial", todos los docentes hacemos lo mismo, en el mismo lugar,  y utilizamos idénticos recursos, los cuales se adaptan a esa organización "estándar" de la clase. En un espacio escasamente polivalente, es difícil facilitar al alumnado la interacción con su realidad cotidiana.


 Imagen tomada de http://sintizas.blogspot.com.es/

Si queremos cambiar , ahora es un buen momento para dar el salto a  otra aula, menos estandarizada, más compleja. Un aula que se defina por tratarse de un espacio variable y multifuncional, donde el alumnado tenga capacidad de movimiento y  que ofrezca interacciones y (al alumnado y a los docentes) la oportunidad de hacer otras muchas cosas, incluso, varias acciones educativa a la vez. .


El alumnado, ademas de escuchar, puede llevar a cabo experimentos y manipular objetos. El aula  puede ser un laboratorio y a la vez un taller; un aula donde se trabaja en grupo; donde  se dispone de muchas más fuentes de información que los libros. En ellas debe haber un orden, pero un orden complejo, fruto de los intereses y las múltiples tareas que realizan los alumnos.

¿Qué aspectos organizativos podemos tener en cuenta?:

  1.    La organización del aula debe ser planificada para servir al programa educativo que deseamos desarrollar. Crear espacios asociados al aprendizaje.
  2.     El aula debe un entorno rico en interacciones y facilitador del desarrollo individual y colectivo. Crear espacios interactivos.
  3.   El aula debe favorecer el uso de las TIC. Crear espacios educativos tecnológicamente activos.
  4.     El  espacio escolar debe ser personalizado al grupo, y variado, donde se integren todas las personalidades de los alumnos. Crear espacios que respondan a las inteligencias múltiples presentes.
  5.     El aula ha de convertirse en un lugar de encuentro con los otros para favorecer el conocimiento y el acercamiento de unos hacia otros. Crear espacios de encuentro y socialización rica.
  6.      Es necesario que en él se puedan dar cambios fáciles que permita la diversidad de funciones que exige el trabajo cotidiano. Crear espacios polivalentes.
  7.     El mobiliario debe estar dispuesto para influir en las relaciones de aprendizaje que deseamos provocar.  Crear espacios pensados para aprender.
  8.      La clase debe sugerir gran cantidad de acciones para que todos tengan un contacto con los materiales y actividades y, así, abarcar una gran variedad de aprendizajes. Crear espacios con posibilidades de manipulación de los objetos de aprendizaje.
  9.      El aula ha de estar abierta al mundo que la rodea ya que el aprendizaje, no sólo se da dentro del aula sino también en los espacios extraescolares. Crear espacios abiertos y permeables al entorno ( próximo y lejano).
  10.       La clase debe ser un lugar vivo ya que el entorno se construye activamente por todos los miembros del grupo, donde todos tengan sentido de pertenencia. Crear espacios de todos y para todos.
  11.     El espacio del aula debe ser accesible, que posibilite el uso autónomo de todo el alumnado, en cuanto a espacio físico, recursos y materiales. Crear espacios  democráticos.
  12.     El aula debe ser un espacio de ser agradable, Crear espacios  acogedores.  
  13.     El aula debe facilitar la idea de presentar, compartir y difundir. Debe permitir la exposición de trabajos orales, visuales y en imágenes, y posibilitar el contacto con la naturaleza (cuidar plantas, animales, ...). Crear espacios que enseñan.

5 comentarios

  1. Se le da tan poca importancia a los agrupamientos y a los espacios... Qué razón tienes. ;-)

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  2. Raquel González C.17 de mayo de 2017, 7:52

    Esto, sobre el papel y en abstracto es muy bonito. Pero al final las aulas son como son, no tiendas del Ikea. No estaría mal una serie de ejemplos de agrupamientos que ilustren la teoría. Yo por más vueltas que le doy a mi clase tengo siempre la misma sensación:lo único que favorezco es que mis alumnos encuentren la forma de distraerse con el compañero. ;)

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    1. Obviando lo de las tiendas ikea... la teoría y la práctica se retroalimentan siempre; las reflexiones y las realidades también; los intentos y las posibilidades..por supuesto. Yo sinceramente no lo veo tan abastracto como tú. Los ejemplos los tienes ( claro no hay fotos) . Todos ellos son posibles, muchos a un tiempo, otros..con un poco de intención. Lo de distraer al compañero es subjetivo..depende lo que entendamos por distraer y la relación que se le de a lo que hacen en el aula. En cualquier caso..gracias por comentar. Me tomo nota de la ilustración...y lo intento con tiempo.

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  3. yo estoy de acuerdo, pero a mi me falta espacio para poder organizar todo!!!!

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  4. José, como siempre, muy acertada la mirada.
    Lo más difícil es que las aulas siguen iguales porque quienes las usan siguen pensando igual. Y ya no podemos seguir pensando que se aprende "en obediencia y si errores" si queremos formar para la vida.

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Y tú, ¿Qué opinas?