EL LÍDER, DONDE TODO COMIENZA...

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En Transformar la Escuela iniciamos una serie de colaboraciones con compañeros docentes que nos cuentan sus experiencias. 

Abrimos esta serie con "Diarios de una Secundaria Alterna", una propuesta de Jose Guadalupe Diaz Martinez: Licenciado en Psicología. Con más de 10 años de experiencia en la docencia, ha participado en programas de apoyo social, realizando temas e impartiendo conferencias en algunas Universidades del Estado (México); asistiendo a programas de radio local y realizando entrevistas para la radio y la televisión de Aguascalientes. Actualmente, participa en el proyecto del nuevo modelo de Secundaria y cursa una Maestría en Tendencias Globales en Educación Disruptiva e Innovación.
Su proyecto, basado en cuatro pilares: inclusión, innovación, reducción del absentismo y el abandono prematuro y poner el valor la utilización de la NO-violencia en la escuela, cómo búsqueda de un modelo diferente en la escuela mexicana.
Invito a leer los artículos ya publicados en INED21 sobre el tema del mismo autor

04 FEBRERO DEL 2020
Mis experiencias como docente

Hace más de 11 años que la escuela ha sido mi segunda casa, literalmente eso sucede con docentes, administrativos e intendentes. La escuela cumple con una función muy importante en la vida no sólo de los alumnos que por ahí transitan, es bien sabido que las comunidades de aprendizaje surgen y se desarrollan con el aporte de muchos actores, sin embargo para bien o para mal quienes se llevan la estafeta somos los docentes; por consiguiente las críticas, las felicitaciones y los reconocimientos son casi siempre para los profesores. He tenido el privilegio de conocer de fondo la importancia que tiene otra figura quizá no tan mencionada, aunque sí muchas veces señalada y me atrevo a decir que muy desvalorizada: el director del plantel. 

Contabilizando desde un inicio las escuelas en las que he tenido oportunidad de laborar, siendo ya más de 11 años de trayectoria, he podido numerar más de 25 instituciones diferentes, en las cuales la función directiva nunca desempeñó un papel tan importante como en esta ocasión. Muy probablemente me equivoco, pues la figura del director siempre es igual de importante, no obstante lo que quiero decir con ello es que en ningún momento antes me di cuenta del verdadero papel de un director y del peso que conlleva para que el propósito de un instituto educativo se logre. 


Una nueva forma de experimentar la dirección del líder

El proyecto en el que estamos incursionando al ser inicialmente una prueba o lo que se conoce como un pilotaje, envuelve como todo inicio una mezcla de incertidumbre, compromiso, dudas y muchas preguntas. Sin embargo desde un inicio el equipo docente de la secundaria general 42 ubicada en Villas de Nuestra Señora de Guadalupe en Aguascalientes, nos hemos sentido no sólo como en casa, sino más bien como en un verdadero hogar, un “edén” donde permea el compañerismo, el respeto, el valor por la función del otro y sobre todo una emoción muy genuina de aprecio. 

“El personal más capacitado, responsable y comprometido del estado” fueron las palabras de la Dra. Laura Oscos aquella mañana fría que por completo se volvió cálida, era nada más que el primer día de labores cuando la directora presentaba al profesorado ante los padres de familia. Ahora no puedo imaginar otro inicio mejor de nuestra escuela; sin embargo en ese momento simplemente me dejó sin palabras, sin siquiera tener una expresión coherente alguna, capaz de responder a tan grande cumplido, pero tan bien poniéndonos cara a cara con un puesto muy alto que por completo debíamos asumir; y es que no podíamos hacer menos después de esa declaración. 

Los días fueron pasando y nos dimos cuenta que no sólo fue aquella mañana de bienvenida lo que describía el sentir y el ser de la directora; día tras día ha ido al aula a visitar a nuestros alumnos, a darles la bienvenida, los buenos días, a veces buenas tardes y es que ha dependido de qué tan ajetreada esté su mañana, sin embargo ella está ahí, con el mismo compromiso del primer día. En otras ocasiones debe por momentos abandonar la escuela para realizar gestiones y que no falte el material necesario, otras para que los docentes recibamos el pago correspondiente a tiempo, muchas otras ni siquiera tenemos una idea, sin embargo en nuestra escuela a pesar de ser de nueva creación no hace falta nada o al menos yo podría decir eso, quizá para ella no porque como buen gerente de una empresa tiene un ojo clínico que pocas veces he visto. 

Una directora que rompe prototipos y que va a la vanguardia

En otros centros de trabajo con más de 20 o 30 años donde he laborado, faltaban cosas tan básicas como un simple micrófono y tan elementales como un saludo afectuoso por la mañana. Sin embargo nuestra escuela es diferente a las demás comenzando desde la cabeza, quien pone con el ejemplo cómo deben hacerse las cosas. Alguien dijo una vez: “una imagen vale más que mil palabras”. 

La maestra rompiendo todo prototipo de director (al menos en nuestro país) deja muchas veces la escuela para saber por qué razón ha faltado a clase algún alumno y ella misma en compañía del prefecto o del trabajador social se le ve visitando casas, tocando puertas, convenciendo a padres de familia de que el mejor lugar para sus hijos es la escuela, inclusive hemos sabido que si los padres de familia están de acuerdo ella misma trae a los niños consigo. Esto únicamente lo llegué a escuchar de mi padre, maestro de profesión y ya jubilado hoy en día, en su momento nos contaba que esa era parte de la labor del verdadero docente, aquel que la gente admiraba y apreciaba tanto como al sacerdote del pueblo, al doctor o al policía de provincia, en aquellos años cuando la educación era tan venerada y respetada que tenía un impacto más en el ser de la persona y no sólo en el tener, tener una profesión, un título, un posgrado, etcétera; y en cambio ser una buena persona, un niño bien comportado, con valores y principios más allá de calificaciones y conocimientos, ese ser que por desgracia se ha perdido. 

Surgida de la “antigua escuela”

Quizá ahí esté el secreto de nuestra querida y única directora, que es de la escuela antigua, pero no por edad ni mucho menos por experiencia, sino más bien en referencia a aquella escuela donde el profesor tenía tal compromiso por su escuela como por su casa, esa cualidad es precisamente la que se puede apreciar en ella, somos su casa y aunque no siempre lo diga, sabemos todos que formamos parte ya de su familia y de su corazón. 

“Las cucharas”

Hay algo que jamás olvidaré y que por si fuera poco me demostró por completo que la cualidad más valiosa de un verdadero líder es la humildad. Era la mañana del último día de clases antes de salir a vacaciones de navidad, la mesa estaba servida, mis alumnos y yo intentábamos hacer un asado mientras el resto de los grupos convivían en sus aulas, ella cortésmente se acercó a preguntarnos: -¿Les hace falta algo? ¿En qué les puedo ayudar? cómo es su costumbre lo hace con una actitud tan sincera que no puedes negarte a devolverle la misma sinceridad, aunque por un instante pensé en no responder tan honestamente la pregunta, ya que sí había algo que nos hacía mucha falta para iniciar el desayuno… 

-Nos faltan las cucharas maestra, ¿de casualidad no tendrán en las oficinas? –En seguida voy a checar… A decir verdad me sentí un poco apenado pero la necesidad me hizo comerme la vergüenza y esperar a que mandara a alguien con el pedido, sin embargo me llevé una gran sorpresa cuando después de unos instantes sin querer dirigí la mirada hacia afuera de la escuela y pude observarle yendo hacia la tienda, regresó con un paquete nuevo de cucharas que con mucho gusto nos repartió a los chicos y a mí. Desde ese día no puedo quitarme de la mente que un líder verdadero comienza por servir, por hacer el trabajo silencioso pero necesario, aquel que muchos se privan de realizar por ego o por la inseguridad de que un “súbdito” pueda abusar de dicha confianza, sin embargo esa siembra de servicio es muchas veces la que detona que se coseche con la misma actitud de compromiso por el servir, en este caso el educar. 

El sistema educativo mexicano y su visión de liderazgo

Nuestro mermado sistema requiere de más personas que se echen a los hombros la carga de una visión bidireccional, hacía arriba por un lado por la honra hacia las autoridades, sus encomiendas o muchas veces exigencias, sin descuidar por otro el entorno y la necesidad de confirmación y empoderamiento del docente. Sin estas dos cualidades es imposible subsistir siquiera en el sistema educativo como buen líder, pensar en el éxito requiere de una sabia conexión entre estas partes y la colaboración de padres de familia, quienes juegan un papel muy importante en la consolidación de la comunidad de aprendizaje, como ella le gusta llamarnos. 

Los padres de familia han sido parte trascendental en nuestra escuela, aunque no todo ha sido miel sobre hojuelas puesto que hay quienes ven en la escuela una oportunidad para deslindar responsabilidades y cuando se les intenta mostrar su posición de autoridad sobre la educación de sus hijos o la participación que pueden tener en la comunidad de aprendizaje, simplemente se muestran apáticos, indiferentes y en ocasiones hasta ofensivos. Sin embargo la labor de la directora ha sido titánica, en ocasiones me ha tocado verle dejar de comer por atenderles, por tratar de solucionar su necesidad, de responder a sus dudas y quejas, todo siempre con una postura de empatía y humanismo como pocas veces se ve. 

La importancia de un líder que trasciende


El líder detonará el potencial que tiene un equipo y hacia dónde van a dirigir su mirada, la escuela necesita cada vez visiones más ambiciosas y con mayor destreza para enfrentar a un mundo globalizado, a la llamada “era del conocimiento” y hacia ese enfoque puedo citar a John Kotter (1990): “…Toda escuela del próximo siglo exitosa tiene por lo menos un líder efectivo. En realidad, el liderazgo fuerte es el rasgo que distingue a las mejores de estas escuelas. En toda escuela que ha acrecentado drásticamente el desempeño de los alumnos, cambiado las actitudes de los estudiantes y maestros o instrumentado reformas radicales, hay un individuo visionario y empeñado que muestra el camino…” 

Este líder se ha materializado en nuestra escuela, la pregunta es ¿Cuántos líderes podrán surgir ahora? ¿Esos nuevos líderes podrán continuar el legado del líder y mejorarlo? Sin lugar a dudas esta cuestión surgió en mi cabeza cuando la misma directora nos dijo abiertamente, “les voy a enseñar sobre esto para cuando ustedes sean directores”, que manera de romper un paradigma, qué manera de motivar un crecimiento exponencial. En fin, creo que podría pasarme escribiendo anécdotas que describan las cualidades de mi líder, sin embargo puedo resumirlo en un precioso verso escrito en el libro de los Salmos: 

Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la destreza de sus manos

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