SEDUCIR AL ALUMNADO PARA GANAR SU CONFIANZA

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Cada comienzo de curso me produce un vértigo especial pensar si este año seré capaz de seducir a mi alumnado y ganar su confianza. A pesar de los años que llevo en esto, no hay cosa que más mine mi autoestima docente.
Me preocupa, empujado por esa necesidad básica de dar y recibir afecto que tenenemos todos los humanos, que mis alumnos no se sientan queridos por su maestro. Y es que , a veces, pareciera que en esta profesión, entre profes y alumnos es obligatorio  prácticar unas relaciones asépticas, e incluso, distantes. A poco que lo pensemos, nada más ilógico.
Y es que llevamos mucho tiempo tejiendo la cultura mal entendida del respeto docente basado en estamentos verticales de poder, que se nos ha hecho norma,  a pesar de tener la certeza de que sin un clima positivo de confianza.no hay aprendizaje posible. Quizás es hora de transformar la escuela.
Desgraciadamente nos hemos acostumbrado a crear muchos productos escolares erróneos fruto de la desconfianza: autoritarismo, absentismo, fracaso, abandono, expulsión, repetición, suspensos, exclusión,... También transitamos recelosos  por la separación escuela-sociedad. Una  brecha que, lejos de cerrarse, se agranda cada vez más y continua produciendo desconfianzadesapego, desprecio, desarraigo, desigualdad, desventura y tristeza.
He intentado recopilar estrategias que, a fuerza de utilizarlas  intencionadamente (con alumnos desde 3 a 100 años), se han convertido en norma para desarrollar mis clases. Son sencillas, directas y, a buen seguro, utilizadas por todos los lectores de este post, Pero para que no se me olviden y, por si son de vuestro interés para tenerlas siempre presentes, os comparto el texto y, de forma resumida, una infografía donde las recopilo para todos.

11 TIPS PARA SEDUCIR A MIS ALUMNOS
  1. Saludo y me despido siempre. Doy los buenos días al llegar a clase. Y lo hago con una sonrisa y dirígiéndome a ellos siempre por su nombre o apelativo cariñoso. Igualmente  me despido con una frase simpática y empoderante. Me resulta divertido crear rutinas, como por ejemplo, hasta mañana genios/ hasta otro ratito campeones. Hay amigas, como @nubecitas que les llaman "mis amores o guapuras  . Cuando los alumnos son más pequeños me gusta , inventar un eslogan repetitivo: Y no olvidéis que yo también ... y ellos responden ..os quiero!!  Objetivo: cuando llego alimento expectativas y cuando me marcho, le ofrezco la certeza de que enseguida habrá una nueva clase...y que estaré deseando que llegue.
  2. Practico la pedagogía del contacto. Nuestra cultura es de contacto.  Siempre dedico unos segundos cada día para tener un contacto físico con mi alumnado. Hemos perdido la alegría de abrazar, acariciar una cocorota, dar una palmada en la espalda o chocar un par de puños o manos. Cada contacto, cada abrazo, cada agarrado de manos... genera una emoción positiva que pueden ser motor de las relaciones de aprendeizaje en el aula. Yo no quiero perdérmela.
  3. Reparto miradas por doquier. Me gusta mirar a los ojos a mi alumando. Siempre me ha resultado  una eficiente técnica de contacto emocional que, como bien sabemos, está ampliamente estudiada desde las teorías de la comunicación no verbal. Por ello, intento siempre  repartir miradas a todos mis  alumnos, no excluyendo ninguna zona. Les aporta confianza, y seguridad en sus fortalezas, pues sienten el mensaje: estamos juntos en esta aventura que es tu aprendizaje
  4. Comento anécdotas personales. Suelo compartir en cualquier momento una anécdota personal. Cuando lo hago noto que les provoco complicidad, cercanía y empatía. Les hablo de mis hijas, de otros alumnos que tuve o les cuento anécdotas reales o, si vienen al caso, inventadas por mi  o escuchadas a alguien. Les hablo de mi época escolar o de estudiante, de cuando  tenía su edad. Creo que me hace ganar la confianza al ver que no estpy por encima de ellos, que siento y me emociono en situaciones muy similares a  las que a ellos les ocurren a diario. e reconocen en mi  y eso les produce confianza y seguridad.
  5. Cultivo vínculos afectivos: Practico la comprensión. Cuando consiguo que mi alumnado se sienta querido y comprendido noto que disparo el clic de su disposición a aprender juntos. Los aprendices, en general,  confían más en el profesorado que demuestra que le quiere, que le importa, que se preocupa por él. Demuestra amor, atención y afecto nos aconseja Manu Velasco, Todos sabemos que la manera más fácil seducir, es utilizando, y sacando a reducir, la parte afectiva que cada uno llevamos dentro, Me gusta que caminen de mi mano.
  6. Utilizo el humor.  A los alumnos les gusta que les gaste bromas. Seguro que todos lo hemos comprobado. El humor es una herramienta poderosa de vinculación emocional. Los estudiantes están siempre encantados con los docentes que les hacen reír. El humos me salva cuando pretendo dulcificar algo "rocoso" arrancando una carcajada. También es útil cuando, para distendir un ambiente enrarecido, simplemente se esfuma con una sonrisa. Me gusta el humor para quitarle importancia a actividades complejas de un aprendizaje a través de un chiste,  o, mucho mejor, para convertir el error en aprendizaje  a través de una broma.  Ser divertido es la mejor herramienta para la seducción docente y un gran mediador del aprendizaje.   Sólo me pongo un límite: Cuidado con la ironía que no siempre puede ser entendida! El mensaje es evidente: aprender juntos es divertido!!
  7. Me arriesgo y hago cosas diferentes. La monotonía es enemiga del aprendizaje. En ocasioens creo una estrategia de seducción, algo que llevo premeditado para sorprenderles y que nunca esperaban, Los maestros creativos sorprenden y la sorpresa seduce porque abre la puerta de las emociones. Lo raro nos activa porque nos obliga a buscar relaciones de aprendizaje donde aparentemente no existen, Nos conecta las sinapsis de la memoria y nos proporciona planes para hacer uso de lo aprendido, ambas cosas elementos esenciales para el aprendizaje auténtico.
  8. Personalizo los aprendizajes. Cada uno es especial. Cada uno de nosotros aprendemos de manera única, individual y diferente. Por ello procuro ofrecer ritmos diferentes, hago importantes sus intereses y diversifico currículum y contenido. Si en clase hay diferentes culturas o lenguas, las tengo en cuenta y las pongo en valor para aprender. Trabajo habitualmente en equipos heterogéneos y equilibrados y asigno roles de ayuda. Utilizo metodologías variadas y les comprometo en la evaluación con y tareas auto y co evaluadoras. Me esfuerzo porque sean individuos y , cuando ellos lo aprecian, es un activador de su interés y conseguidor de la seducción que pretendo. Les hago ver que tengo expectativas en todos y cada uno de ellos. Y que confío plenamente.
  9. Les doy el protagonismo. Siempre intento convertir a mis alumnos en protagonistas. No hay nada que nos guste más que sentirnos especiales. Por ello les felicito por su éxitos y las pongo en valor. Les recuerdo cada día, en el momento oportuno y sin darle la mayor importancia, aquello que cada uno de mis alumnos hace bien o muy bien: apuesto por sus fortalezas. Les hago ver que todos somos geniales en algun aspecto. Siempre hablamos en positivo de sus capacidades, hablo de sus trabajos especiales, de su esfuerzo denodado,..Les pongo en la situación de contar a sus compañeros eso tan bien que saben hacer...En definitiva les hago ver que son importantes para mi y que por ello soy feliz. Veo que sentirse valorados es buena aliada para catalpultar aprendizajes.
  10. Aprendo con mis alumnos. No hay mejor manera de ganarles que hacerles ver que ese día ellos me han enseñado algo. A pesar de ser profesor de tecnologías siempre hay aplicaciones y herramientas que desconozco... y  les encanta ofrecerse a enseñarme. Intento saber de sus aficiones y les hago preguntas sobre ellas, para aprender más...y , por supuesto, les ofrezco que enseñen a sus compañeros en un intercambio de roles muy productivo.. Esta posición de horizontalidad les empodera y me empodera como referente y modelo. 
  11. Soy paciente. O lo intento. Seducir al alumnado no es cosa de un minuto. Una de las cualidades que me pongo como meta de buen docente es la paciencia. No siempre es fácil encontrar la conexión que busco. La clave está en persisitir hasta hallar el elemento de cada alumno. Tengo la seguridad que solo ganando su confianza habré puesto cada día la primera piedra para comenzar a acompañerle en su aprendizaje. 
Yo elijo confianza y elijo poner en juego todas las emociones positivas que sea capaz, Al mismo tiempo soy consciente que debo estar alerta, porque la confianza también, en acciones inversas a las relatadas, se pierde.
Os animo acompartir  las vuestras en comentarios de este post.

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