MI AÑO AZUL

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Este texto, a modo de despedida, está dedicado a decenas de maestros y maestras, profesores y profesoras con los que he compartido aprendizajes y a los que, por supuesto, quiero que les llegue mi gratitud en forma de palabra. Aprovecho mi espacio personal para compartirlo con todos y todas a los que está dirigido. También con todos y todas que creéis, como yo, que la red debe ser un espacio generoso, donde crear, compartir y difundir opinión y conocimiento. Un espacio que siempre he utilizado para promover un cambio educativo radical, urgente....Un espacio en libertad de opinión y de acción.

Os dejo el texto en una imagen  y su transcripción, para una lectura más fácil. 

Espero que os guste.




Los maestros contamos los años por cursos. Este ha sido mi año azul.

Llegué hasta este proyecto motivado por vuestra marea. Un flujo incesante e innovador que golpeaba titilante los avisos de mi twitter. Una pleamar que rebosaba la pantalla metálica de mi ordenador y lo inundaba de entradas azules emotivas y brillantes desde un blog que sólo reflejaba en mi escritorio una luna redonda y sonriente.

Navegué en silencio por vuestras aguas calmadas con mi barca de maestro trashumante, en busca de bancos de ideas creativas donde lanzar mis redes de pescador inquieto.

Estaba absorto en la recolección y me sorprendió el alba...y ese mar azul cobalto de la noche se convirtió en azul mar intenso, con cegadores reflejos luminosos que me atraían hacia él como ratón que trota tras su flautista, como canto de sirena que hipnotiza a su enamorado.

Y dejé mi barca de observador y me zambullí en el intenso azul ópalo del fondo marino como renovado Neptuno en busca de una aventura de tinta azul. Buceé por el azul poesía, el lapislázuli de la creatividad, el azul intenso de la colectividad, el verdiazul de la emoción, el azul cielo de la imaginación...

En la andadura encontré sirenas, buzos y pescadores que se movían como pez en el agua, y que observé atentamente para aprender a zigzaguear sin ahogarme. También encontré azules tormentas lógicas que atraviesan cualquier singladura aventurera, que me hicieron más fuerte y reflexivo.

Hoy he vuelto a puerto. Soy un pescador más experimentado, más emocionado, con más ganas de surfear sobre este oloroso azul lavanda que me ofrecisteis cada día y que ahora, por un par de meses, descansará en una estuación merecida.

PD: Gracias a todos y a todas, especialmente a un Equipo Azul cohesión, porque me he sentido querido, respetado y valorado. Gracias por permitirme bucear con vosotros y vosotras y por animarme a no quedarme de espectador, porque por más que hubiera visto el romper de una ola, nunca hubiera podido explicar el inmenso mar que se aleja en el horizonte.

Espero haber sido capaz de devolver tanto como me llevo.


José Blas



"...no quiero la ciudad hecha de suelos grises; quiero sólo ir al mar donde me anegue, barca sin norte, cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia"
Luis Cernuda


6 comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias Magdalena. La ocasión merecía esta despedida.

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  2. Gracias José Blas por éstas tus mágicas palabras, porque yo soy una de esas personas que navegó, que nadó, que se sumergió en esas aguas incluso antes de que tú llegaras, y también después junto a ti en el Equipo azul que formábamos y en el que tan bien nos sentíamos. La ilusión y el entusiasmo eran tan fuertes, que me costó trabajo la despedida, que fue algo antes que la tuya.
    Ahora hacemos otras rutas, andamos otros caminos y nos guía la misma luz que nosotros también hemos derramado sobre el proyecto mientras estuvimos.
    Os deseo lo mejor.

    Carmen Salas
    @carmenmoonn

    Mi corazón, repartido.

    Entre el día y la noche
    entre el Sol y la Luna.

    Entre la luz y la sombra
    entre las palabras y el silencio.

    Y entre el mar y el cielo.

    Mira más alto, barquero
    quiero tocar esa estrella.

    Y que su luz me contagie
    si mi luz se apaga un día.

    Carmen. S.

    Os quiero.

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  3. Me ha gustado mucho tu texto, José Blas, pero lamento que sea un texto de despedida. Lamento no poder contar con tus sabios consejos y tus amables y acogedoras palabras el curso que viene. Solo puedo darte las gracias y decirte que para mí, estés donde estés, seguirás siendo alguien cercano. Hay muchos mares de agua, pero en los mares de palabras todos nos reconocemos como hermanos. Un abrazo

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  4. Gracias David. Me ha encantado conocernos y reconocernos como hermanos de palabras ..y en ellas nos encontraremos. Un abrazo.

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